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Candelaria, 26 de junio de 2016

Carta a los fachas:

Hoy es un día de luto. No ese luto religioso y cobarde, sino un luto abrupto, punzante y visceral. Si hay alguien que aún tiene el valor de alegrarse o festejar, celebra a costa, no de una muerte, sino de un suicidio: el de todos nosotros. España se ha lanzado en un camino ya irrevocable, se sube a un tren sin destino y se despide de cualquier forma posible de evolución. A quien decimos adiós no es al cambio político, sino al futuro.

Sí, quizás esta carta sí esté dirigida a los fachas, pero por supuesto también a todo aquel que ha hipotecado los próximos años a costa del resto de mi vida. La escribo porque ya es la hora de ser conscientes, porque ha sonado varias veces la alarma y aquí no se despierta nadie. ¿Y sabe usted, señor votante, cuál es el problema? Que no se trata de un despertador cualquiera, sino la alarma de una bomba que llevamos todos los ciudadanos que se avergüenzan de ser españoles. Así que sí, puede que esta carta también esté dirigida a todos aquellos que siguen creyendo en las fronteras, que profesan el etnocentrismo sin darse cuenta siquiera, a los que piensan que su tierra y su familia son lo mejor. A todos ellos: les advierto desde ya que se equivocan.

Es triste pensar que el miedo nos obliga a hacer estas cosas. Nos refugiamos en la mierda por temor a que fuera de nuestra zona de (in)confort huela a pedo. A los conformistas, conservadores y corruptos, para ustedes también van mis palabras. Durante estas elecciones nos jugábamos algo mucho más valioso que un cambio cromático, nos jugábamos el derecho a luchar. Habían dos opciones: romper con las reglas, arriesgarlo todo y salir a batirnos en una guerra sin armas o volver contra nosotros nuestra herramienta más útil. El mundo se cae a pedazos y necesitamos que una voz se alce para que sea por fin escuchada, pero acabamos de perder esa oportunidad.

Asimismo, hay cabida en esta carta para los que temen por que España se vuelva Venezuela y ni se apiadan de esta última: también es suya la culpa. Así que sí, puede que escriba también para los avaros y extremistas, aunque prefieran vender, multar, cuestionar, negar o insultar estas palabras antes de incluso leerlas.

No va este mensaje, por supuesto, para aquellas madres que han salido hoy de sus casas para sacar sus garras y defender a su familia. Lo siento muchísimo por ustedes, pero es evidente que si no pone offshore por algún lado, en España el papel sirve de poco. Mis más sinceras disculpas a la cultura, al arte y la ciencia, porque les hemos vuelto a fallar y ya van unas cuantas derrotas seguidas. De cualquier modo, ya ha quedado bastante claro durante el último lustro que en este país a la erudición se la premia con castigo, exclusión y rechazo. ¿Qué esperar de un país que invierte más dinero en deporte que en sanidad o educación? Así que sí, les dedico este párrafo a los que creen que el fútbol es el deporte rey; bueno, y a los que creen en el rey.

Hoy es un día en el que “España” ha de escribirse en minúsculas y pronunciarse en voz baja.

Hoy es un día en el que, a pesar de todo, debo aunar mis ánimos para poder decir una vez más que no, que no es justo y que no lo permitiré. A los machistas y a los hembristas, a los ladrones que los medios siguen llamando políticos, a los creyentes y petulantes, a los que confían en la democracia y piensan que todo va bien, a los que temen el progreso, a los que no creen todavía en la república, a los que confían en el capitalismo, a los que están orgullosos de cualquier partido u organización política, a los que creen en la superioridad de una raza, especie o creencia, a los xenófobos, homófobos y racistas, a los que maltratan a los animales, a los que dicen ser de izquierdas y luego son unos retrógrados, a los ricos que han comprado nuestro país a base de mentiras, a los europeístas, a los euroescépticos, a los sexistas, a los españoles que se creen que su pueblo ha de ser escrito en mayúsculas, a los que creen en el ejército o en cualquier otra fuerza militar y, por último, al señor Mariano: NO.

Usted vote de nuevo por el partido de la corrupción, por el señor con la colección de mentiras más amplia, por el color que más le agrade. Repita su voto y déjenos al resto sin libertad, amordace a la prensa, póngale esposas a la justicia, reduzca las pensiones, quéjese desde el sofá de su casa, extenúe a los maestros, búrlese de las mujeres y crea que puede gobernar sobre su útero, esclavice a los médicos, aumente el paro y los contratos basura, obligue a los amos de casa a ajustarse el cinturón sólo para que los jóvenes de su familia puedan abrochárselo  en un avión con destino a algún lugar con trabajo. Al final quizás hasta tenga razón: ¿a quién voy a votar si aquí se debe hacer por descarte? Haga lo que usted quiera, pero desde luego, no cuente conmigo.

En 2011, cuando aún no sabía lo que era la política y me enteré de que Rajoy había ganado las elecciones, sentí una sensación extraña. Hoy me doy cuenta de que aquello era la sensación de perder las riendas de mi vida y sumirme en un gobierno inestable en el que yo, primero como joven y luego como periodista (en algún futuro no tan lejano) sería ultrajado, humillado, engañado y rechazado. Y así ha sido. Durante mi corta existencia he visto cómo mi palabra no ha sido escuchada o tomado en serio sólo por ser menor, cómo los de mi alrededor han sido despedidos de su trabajo, cómo algunos de mis amigos y yo mismo hemos hecho planes para irnos de España en busca de nuevas oportunidades, cómo gente dolorosamente cercana a mí ha sido desahuciada… Y todo eso, ¿por qué? Y si tanto duele, ¿por qué no hacemos algo al respecto?

Nunca creí que España fuera tan tonta como para tropezar dos veces con la misma piedra, pero el 26-J es la prueba que confirma la evidencia.

Y por si todavía queda algún tipo de facha que no se da por aludido, a todos en general, les deseo buena suerte y unos felices Juegos del Hambre.

RMG
LOS DERECHOS DE LA MUJER: ¿REALIDAD O ULTRAJE?


Reproducción de la nota de prensa escrita por el periodista chadiano Makaila Nguebla referida a la convocatoria de una marcha blanca en París en memoria de la estudiante Zouhoura, una joven que ha sido secuestrada en Yamena (Ndjaména), capital de Chad.


El pasado 08 de Febrero, la alumna de último curso de bachillerato, Zouhoura, de tan sólo 17 años de edad ha sido secuestrada en Yamena (Chad) por seis jóvenes, hijos de los responsables políticos y militares chadianos. La joven fue llevada a la fuerza a algún lugar de Yamena, capital chadiana, donde la retuvieron y fue objeto de una brutal violación por parte de sus raptores. Tras ser filmada desnuda, el vídeo fue subido a Internet. Esta violación colectiva ha suscitado agitación, cólera e indignación en Chad, su país de origen, así como en el extranjero. Ante esta situación, un Comité de Iniciativa Ciudadana ha convocado en París una marcha pacífica, prevista para el próximo 20 de Febrero y que no sólo tiene como propósito mostrar solidaridad y apoyo a Zouhoura, sino también denunciar todo acto inhumano y degradante, del cual son múltiples las víctimas mujeres y niñas en todo el mundo, pero especialmente en este país.


El Comité de Iniciativa Ciudadana, compuesto por mujeres y hombres chadianos, procederá a leer un memorándum delante de la Embajada de Chad en París y remitir dicho escrito a Hissein Taha Ibrahim, embajador del Chad en Francia.


El Comité de Iniciativa Ciudadana invita a toda la prensa nacional e internacional a acudir a este acto, que se encuentra dentro de un marco pacifista de lucha contra la violación y la agresión en general hacia las mujeres y niñas. Su principal objetivo es ponerle punto y final a la impunidad de la que se benefician los autores de estos nefastos y repulsivos crímenes.


Del mismo modo, el Comité lanza una llamada a todo aquel que se sienta comprometido con las ideas de paz, justicia, libertad y dignidad humana, y los invita a unirse a la causa para mostrar su indignación y dar parte con su presencia de la solidaridad hacia Zouhoura y a todo el conjunto de mujeres y niñas que sufren agresiones de cualquier tipo.


Un cordial saludo y gracias de antemano en nombre del Comité de Iniciativa Ciudadana.


Itinerario de la marcha:


Encuentro: Trocadéro, a las 13:30 h.
Hora de partida: 14:00 h.
Llegada: 18:00 horas en la Embajada del Chad en Francia.


Cómo contactar:


Contacto/Prensa: +33 (7) 51 55 99 42


Se ruega la mayor difusión posible.


Makaila Nguebla


En todo el mundo se cometen 903 violaciones de media al día, lo que suma un total de 329 708 al año. Se cree que tan sólo el 20 % de las mujeres víctimas denuncian la agresión. Según estudios realizados en 2014, en España se produce una violación cada 7 u 8 horas, aproximadamente tres al día. Esta alarmante cifra coloca a España en el decimotercer lugar de la lista mundial de países con más denuncias por violación. Zouhoura se encuentra entre una de esas víctimas; ella es un reflejo más de una sociedad patriarcal y machista en la que a la mujer no se le permite ejercer sus derechos más elementales.


Chad, como muchos otros países del continente africano, sufre un aumento progresivo de la corrupción. Actualmente ocupa el puesto 154 de 174 países sondeados. Además, el país no muestra una mejoría relevante en cuanto al Índice de Paz Global: en 2015 bajó sólo dos escaños con respecto al año anterior, posicionándose en el puesto 140. Sin embargo, las peores cifras se las lleva en el ranking mundial de IDH o Índice de Desarrollo Humano, en el que se tienen en cuenta parámetros como la esperanza y la calidad de vida, la salud, la educación y la riqueza; Chad sólo obtuvo 0,392 en una puntuación de 0 a 1.  


Según el estudio anual de Amnistía Nacional, en Chad son habituales los casos de violación masiva de mujeres, sobre todo en los campos de refugiados y, muchas veces, por parte de los miembros del ejército nacional chadiano, profesores y empleados de la Agencia Nacional de Seguridad. La mayoría de mujeres que son objeto de este crimen son menores y su única opción es el silencio. Las mujeres casadas que son violadas son repudiadas por sus maridos y por el conjunto de la sociedad, mientras que las menores pierden el derecho a casarse. El conflicto va mucho más allá: la mayoría de culpables constatados no son condenados, viven con total impunidad. La represión mediática, la falta de justicia, el exceso de corrupción en todos los sectores de la sociedad y las limitaciones de la libertad de expresión sólo logran empeorar la situación de la mujer en este país.


Ahora mismo, en el momento de escribir estas palabras, se han registrado más de 53 000 violaciones desde que comenzó el año. La mujer continúa siendo vista en muchos países como un mero objeto sexual y dan cuenta de ello los innumerables casos de feminicidios y acoso sexual que se dan a diario en el mundo.


La espantosa violencia sexual, unida a otros tipos de violencia, que padecen habitualmente las mujeres en Chad no es, ni mucho menos, un hecho aislado o excepcional. Centenares de miles de mujeres afectadas por conflictos bélicos han sufrido la misma suerte en todo el mundo. La violencia contra las mujeres está definida jurídicamente en todas sus formas y castigada en tratados de derecho internacional. Hoy ya no hay excusa posible para ignorar la magnitud de los crímenes que se cometen contra las mujeres en los países en vías de desarrollo, donde la posibilidad de denunciar y castigar a los culpables es remota. Con servicios informativos que transmiten casi a diario desde las zonas conflictivas del planeta, nadie puede decir que no sabe lo que está sucediendo. Nadie puede esconderse tras la excusa de que no es posible hacer nada. Urge encontrar formas de acción eficaces que estén a la altura de la gravedad de los crímenes que se están perpetrando.

RMG
PANDORA

Despierto.

Alzo la cabeza y dejo que los copos de nieve se claven sobre mi piel. Dejo que el frío cale en mis huesos y quiebre lo poco que quedaba de ti. Dejo que muy lentamente la muerte rezumbe alrededor de mis oídos y que de mis ojos brote un líquido espeso y salado que riega un suelo donde años atrás brotó un árbol. ¿Dónde estará ese árbol? ¿Dónde está lo que pudo llegar a ser?

¿Dónde está la esencia que antaño lo bañaba todo? ¿Dónde está el agua que regaba nuestros corazones? ¿Dónde está la verdad invisible? ¿Está todo el aire viciado por aquellas tristes palabras que aguardaban en el desván para que alguien las pronunciara?

Supongo que quizás será por el modo en que lo miras todo, por el modo en el que lo tocas todo, por el modo en que lo vives todo. Tu paso cargado de hipocresía, tus sucias palabras de amor, todas las veces que hiciste pública tu propia vida. ¿Quién fui yo para creer que una parte de ella me pertenecía? Hoy, que me encantaría dejarte escapar, decides quedarte.

Decides quedarte y yo echo a correr. Escapo, atravesando una puerta que siempre pareció ser infranqueable y dejando que todo lo mío se queme dentro, en un fuego que más que indomable, parece ser inevitable. Y aquí fuera está todo tan oscuro… No veo nada sin las ataduras de lo que tenía aspecto de real. Busco entre los árboles un atisbo de todo lo que pudimos ser y a lo lejos, donde jamás pueda ser encontrado,  entierro los viejos recuerdos de aquel raro Diciembre en el que elegimos “estar” en lugar de “ser”. Corro y le ruego al viento que me deje en paz, pero no en calma. Que se lleve esta droga que produce el Sol, que se lleve los sueños y todas las ilusiones que no sirvieron de nada. Hoy, que echo a correr, decido que me toca a mí mover. Me toca mover y muevo. Me muevo.

Pero… ¿cómo sobrevivir en un lugar donde “sociedad”, “saciedad” y “suciedad” están a una sola letra de distancia?

Me despojo del atroz velo que cubría mi mente y salgo de casa, del bosque y del mundo. Salgo de mí y camino despacio por las calles vacías de tanta abundancia de personas. Pernocto en un sitio más parecido a la Luna que a la Navidad. Observo en el cielo cientos de estrellas que nunca fueron descubiertas y esta noche, que el frío embriaga mis pupilas, parecen titilar como nunca antes. ¿Sabrán ellas que por fin llega su salvador? Un salvador sin profecías ni palabras que no dicen nada.

Subo la última colina que quedaba antes de escapar de tu monte de Venus y huyo de esta, nuestra dulce y eterna prisión. Rescato del desván el último atisbo que quedaba de humanidad y lo mancho todo de esperanza. Si Diciembre es capaz de sacar lo mejor de nosotros, ¿qué tal si votamos por él siempre? Susurro un ligero epitafio a las fotos de ti que guardaba en el bolsillo y rezo para que no vuelvas a rezar, para que nunca nadie intente enlatar una helada sonrisa. Despliego este último espécimen de Árbol, destapo el polvoriento baúl y dejo que si alguien pueda salvarnos, sea la Navidad.

Despierto de esta terrible paradoja, de una vida que carece de sentido.

RMG
HUMAINS PARTOUT, MAIS PAS D’HUMANITÉ

Hoy, París se cubre de flores. Hoy, la Ciudad de las Luces apaga la célebre Torre Eiffel y reviste de un luto riguroso los tres colores que siempre han representado los valores más humanos: liberté, égalité et fraternité. Resuena en las calles una desolada Marsellesa donde ayer el bullicio, la música y el arte propios de la capital francesa fueron duramente cercenados de una población parisina que, bajo su asombro, moría sin saber el porqué. Hoy, un día después, todavía nadie lo sabe.

En la memoria de todos los españoles, hoy regresa el eco del 11-M, el recuerdo de una España que también fue masacrada por personas tan humanas como nosotros mismos. Y digo humanos por no decir seres humanos, ya que todo eso parece haberse perdido. El verbo “ser” deja de tener sentido en un mundo en el que la mentalidad colectiva, los buenos valores y las principales artes y humanidades que nos vinculan con la esencia más primitiva del hombre, han desaparecido progresivamente mientras nadie hacía nada por refrenarlo.

Los medios se avalanchan, y sus noticias se amontonan por doquier, produciendo una sobreinformación que conlleva una considerable desinformación. Los lectores antisensacionalistas, deben hacer hincapié en una extenuante búsqueda para hallar un foco de verdad que repele los cuantiosos bulos que se suceden sin parar. Diversas autoridades, figuras políticas e incluso la prensa en general, ya comienzan a hacer gala de su esencia más corrupta, aprovechándose de una situación que nos mantiene a todos con los ojos bien abiertos, enganchados a la adrenalina amarillista propia de los tiempos que corren.

Desde Vita Nostra nos pronunciamos mucho más tarde, intentando alejarnos del sentimentalismo extremo que se nos intenta inculcar, de la crítica más insana e impersonal y del papel que no nos pertenece: creernos importantes. Mientras el Estado Islámico reivindica que “la guerra no ha hecho más que empezar”, nosotros sólo queremos recordar que todavía hay un resquicio humano que nos une a todos. Sólo tenemos que encontrarlo.

Resultado de imagen de pray for parisCuando la religión se convierte en una enfermedad no hay diferencia entre verdugo y practicante. Estamos hartos del maldito nihilismo, hartos de la corrupción y del capitalismo. Hartos de ver en París decenas de cuerpos que ayer tiñeron las calles de sangre. Hartos del yihadismo y de este terrorismo innecesario. Hartos de que Francia se mantenga impasible en su postura de víctima y no salgan a la luz sus duras represiones contra muchos estados africanos. Hartos de que la estupidez humana actúe siempre de esta manera, llevándose las vidas más inocentes. Los “primermundistas” vivimos bajo el yugo de una realidad deformada y maquillada que nos engaña continuamente.

Cuesta creer que sea necesario un ataque de este calibre para que la sociedad tome conciencia de lo que en el mundo acontece, de hasta qué punto el poder de la mente es capaz de crear consecuencias tan nefastas. Aunque la esencia del ser humano es corruptible, injusta, ególatra y narcisista, poseemos algo que permite el cambio: la razón.

La guerra no ha comenzado hoy, la guerra se ha prolongado desde el principio de los tiempos. Pero no París. ¿Por qué París? ¿Por qué atacarnos a nosotros mismos? ¿Por qué no aprender a vivir, a convivir, a amar, a ser?¿Desde cuándo hemos estado muertos?

Consternación ante la barbarie. Barbarie ante la vida.

RMG

LOS MEDIOS DE DESCOMUNICACIÓN




En plena era de la información el ser humano se encuentra más desorientado que nunca, como sabiamente advertía Jesús Mosterín en “La insuficiencia de la Filosofía actual”. Tenemos a nuestra disposición una amplia gama de medios de comunicación -televisión, radio, Internet, prensa, etc.- y, sin embargo, escogemos la ignorancia, saber sólo la mitad y apartar la mirada de la realidad más sincera. No obstante, ¿es este hecho una elección propia? ¿Cómo abrir nuestros ojos ante un mundo que no es más que una enmarañada nebulosa que distorsiona lo que realmente ocurre a nuestro alrededor? Vivimos como quieren que vivamos. Somos lo que quieren que seamos. Vemos lo que quieren que veamos.


Teniendo en cuenta lo influenciados que están los medios a causa de diversas autoridades y entidades privadas, que son sólo los efectos colaterales de un capitalismo extremo que mutila nuestra libertad de pensamiento, desde Vita Nostra queremos arremeter contra el proceso de desinformación que la mayoría de la gente, sumida en su ignorancia, asume como algo completamente normal. Pero, ¿de dónde viene este problema?


En primer lugar, surge de esa mentalidad unidireccional que parecen compartir todos los medios de comunicación y que limitan la información que poseemos. La centralización propia de una nación bipartidista y la mentalidad ególatra y narcisista que poseemos en España y el “Primer Mundo” en general, son los justificantes de esta masificación informativa.


En cuanto a otros factores que influyen en esta desinformación que afecta a diversos sectores, cabe destacar la redundancia de un reducido número de noticias: ¿a quién le interesa el destino de un pueblo desterrado como es Palestina, cuando podemos preocuparnos por el tránsito intestinal de Belén Esteban en GHVIP? “Artículos” de este calibre se extienden como la pólvora no sólo por medios como la televisión, sino también por las redes sociales, que cada vez adquieren más poder y popularidad entre la gente y sobre las que recaen una gran parte de la culpabilidad de esta predilección y extensión del falso periodismo y un descomunal número de bulos que se vuelven virales y que roban más atención de la que se aporta a la realidad.


Por otra parte, tenemos a la prensa rosa, que no hace más que fomentar el analfabetismo de un pueblo sediento de incultura y que rechaza las ciencias, las humanidades y las artes, así como todo aquello que le aporte progreso cultural e intelectual. Y es que así funciona todo porque eso es a lo que aspiramos en España: a un mundo de engaño en el que quien intenta abrirnos los ojos arrojando algo de luz, es castigado. Y, de este modo, nos pasamos el veintisiete de Febrero de este mismo año debatiendo entre los colores de un vestido y ni una sola queja porque Wert aspiraba a implantar la tauromaquia como patrimonio por la UNESCO, ¿quizás algo no vaya del todo bien?


Dejando de lado al periodismo gonzo, el de crítica y opinión, ¿cómo podemos permitir que la política y la moralidad, aspectos únicamente dependientes de las creencias individuales, interfieran en los artículos y medios que a diario son consumidos por casi la totalidad de la población? ¿Dónde está la esencia objetiva del periodismo? Nos dan, en realidad, una fábula para entretenernos: una violencia que roza lo morboso, una realidad masticada, una opinión procesada, un lacerante capitalismo ultramaquillado  y una desastrosa concepción de la vida ajena como un espejo público.


Así es el periodismo: un arma de doble filo; en nuestras manos queda el poder de escoger enfrentarnos a él como una enfermedad o un útil para culturizar e informar al planeta en su totalidad.


                                                                                                                      RMG
                                                                                                                                           JSH
                                                                                                                        

Por fin estamos de vuelta a nuestro queridísimo Vita Nostra, el periódico de todos los estudiantes del IES Punta Larga. Estrenamos un nuevo curso, con nuevo equipo de redacción, nuevas secciones y nuevas noticias, más renovadas que nunca. Sin embargo, ¿somos conscientes de lo que se nos avecina en este año escolar 2015/16? ¿Son todas las novedades que nos esperan, excitantes cambios que llegan para que podamos sacar lo mejor de ellos? Quizás este es un aspecto que se nos escapa de las manos, pero de lo que sí estamos seguros es de las cinco letras que suenan, redundantes, por todas las aulas del Centro.

Unas cuantas letras que juntas forman la palabra tabú a la que tanto tememos últimamente: la LOMCE. La Ley Orgánica de la Mejora de la Calidad Educativa. No obstante, ¿hasta qué punto es real lo que sabemos de ella? ¿Cuánto tiene de “mejora” y cuánto de engaño? Lo que sí sabemos con certeza y venimos advirtiendo desde hace algún tiempo es que lo único que sabe hacer el Estado español es caminar sobre sus propios pasos.

Probablemente uno de los cambios más radicales que supone la LOMCE frente a la LOE -su predecesora-, es el arraigamiento de la religión al nuevo sistema educativo propuesto por José Ignacio Wert,  ex-ministro de Educación, Cultura y Deporte. Asimismo, la Religión Católica pasa a ser una materia computable tanto en la ESO como en el Bachillerato, por lo que las calificaciones que el alumno consiga en la misma se tendrán en cuenta para la media académica. Valores Sociales será su alternativa para aquellos que cursen aún la educación secundaria, mientras que en la educación postobligatoria la asignatura de Informática le toma el relevo a Actividades de Estudio.

Puesto que las relaciones de España con la Santa Sede, así como las subvenciones por parte del Estado a las entidades religiosas, no escatiman en número, es evidente que no vivimos en un país estrictamente laico. No obstante, es el propio gobierno quien arremete contra sí mismo y su fundamento, a través de una violación a la propia Constitución Española, que garantiza “la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos sin más limitación que la necesaria para el mantenimiento del orden público”. Además de evidencias como esta que indican la inmensurable locura que se está cometiendo con la reforma educativa, con los últimos tiempos, España se ha convertido en un país multicultural, donde el culto religioso no se reduce a la misma doctrina. ¿Quién decide la religión que debe ser impartida? ¿Y cómo una materia que evalúa las creencias personales de cada individuo puede influir en la nota media del alumno? En nuestro caso es casi vergonzoso que se compare la Religión con una ciencia como la Informática que, cuanto menos, debería ser complementaria. Al parecer eres cristiano o programador, pero no ambas.

Sin embargo, la discriminación que supone la LOMCE no sólo toma la vía religiosa, sino que también realiza una distinción según el sexo. En contraposición con la LOMCE,  la antigua Ley Orgánica de Educación se limitaba a subvencionar tan sólo a aquellos colegios concertados mixtos para así presionar y erradicar la existencia de centros organizados por sexos, que sólo fomentan el mito de que un género precisa de una educación diferente a la del otro. Si nos alejamos de este pensamiento retrógrada, es obvio que lo que realmente necesitan los alumnos es un sistema educativo apropiado y equivalente para todos.

Desde el Gobierno Central se ha querido reforzar un pensamiento nacionalista, eliminando las lenguas oficiales autonómicas como materias troncales. Esto es, el catalán, el gallego y el euskera pasan a un segundo plano frente al castellano que será obligatorio y primordial para el alumnado que habite en estas comunidades autónomas, así como para el del resto del país. Por otro lado, aunque partiendo de la misma base, se les reduce a las diversas autonomías el derecho a decidir el contenido de las materias no específicas. Por ejemplo y si así lo decidiera el Gobierno Central, Canarias no tendría potestad ninguna para escoger si se imparte o no el léxico canario como tema en la asignatura de Lengua Castellana.

Uno de los puntos más enjuiciados por la mayoría de los alumnos es que a finales de cada etapa académica será obligatorio realizar pruebas con el fin de detectar y mejorar fallos en el alumnado. Por lo visto, el Ministerio de Educación ve estos controles como algo mucho más práctico que mejorar de verdad la calidad educativa durante el curso (más profesores, más formación, más medios, más subvenciones, más posibilidades…), privilegios que los recortes en el sistema educativo nos han arrebatado. Igualmente criticada ha sido la decisión de precipitar la elección del itinerario hacia la Formación Profesional o el Bachillerato de 4º a 3º de la ESO, por lo que se limita el margen de error a aquellos que se arrepienten de la ruta de estudios que han escogido. Si todavía alumnos de 2º de Bachillerato se cuestionan qué hacer con sus vidas, no hace falta ni plantearse la seguridad de una decisión tomada con varios años menos de madurez.

Por último, aunque no menos importante, hemos decidido comentar el apartado de la LOMCE que más nos está afectando este curso escolar. Los Bachilleratos son más cerrados, se dividen según la modalidad y no hay opción de mezclar itinerarios (bachiller mixto), por lo que el número de estudiantes en niveles postobligatorios es muy elevado -el ratio de alumnos aumenta un 10 % frente a la LOE-. En Punta Larga se ofrecen tres 1os de Bachillerato y todos rozan el límite de alumnos por clase, alcanzando un máximo de 38 alumnos en uno de los cursos.

La reforma educativa ya ha sido implantada en todos los niveles impares de todos los centros de España y este será su primer año de funcionamiento. Sin embargo, no todos los cambios que acarrea la LOMCE son tan nefastos como los aquí mencionados: se avecinan elecciones y si se produce un cambio de gobierno, con él vendrá una nueva reforma.

De todos modos, siempre nos quedará rezar  por no volver a una España en la que la agresión por parte del profesor al alumnado era algo positivo, eso sí, en clase de Religión.
RMG

Esperanza Aguirre está haciendo campaña con la libertad, la vida, la ley y España

En el Ritz, hace unos meses, Pablo Iglesias dijo al llegar: “Algunos solo me imaginan entrando aquí con un grupo de militares para nacionalizarlo, quitar los visones a las señoras y los relojes a los hombres”. Esperanza Aguirre le dio vagamente la razón esta semana:“Si Podemos gana será la última vez que votemos libremente”. Uno de los pocos méritos que Podemos se puede apuntar en los últimos tiempos es el de ironizar sobre sí mismo para que después el PP lo confirme con tono fúnebre, perdiendo cualquier posibilidad de que alguien lo tome en serio.
Aguirre está haciendo campaña con la libertad, la vida, la ley y España. Incluso a ratos, cuando tiene las defensas bajas, con el Partido Popular. El lunes se presentó en un desayuno en el Palace, apoyó el brazo en el atril como si fuese a pedir un bourbon (cómo hubiera sido la historia de España si los atriles se hubiesen utilizado para beber y no para hablar) y repitió sus ideas ante una audiencia comprensiva. Al fin y al cabo, Aguirre hace con la libertad lo que Podemos con el pueblo: si ellos encarnan lo que dicen, al resto no le queda más remedio que estar a favor de la esclavitud y los amos.
Ese tránsito de deslumbrantes exageraciones que Podemos propagó para ahora recogerse en una socialdemocracia leninista termina donde nadie podía sospechar, en Aguirre. “Le llaman democracia y no lo es”, cantaban los indignados en 2011; “le van a llamar democracia y no lo va a ser”, canta ella en los salones de té mirando hacia fuera como si presagiase la llegada de los desharrapados de Five Points.
Hay varios defectos de fábrica en la teoría de Aguirre, uno de ellos básico. Podemos no solo compite como Podemos contra ella y ni siquiera su adversaria milita en el partido. Si a Iglesias se le rasca en el pasado se le encuentra en La tuerka dándole combustible a Aguirre para que la candidata hable de suspensión de libertades y él mismo asuma que haya quien lo imagine arrancando el visón a las señoras. El problema del discurso de Aguirre es que si a Manuela Carmena se le rasca en su historia personal se la encuentra defendiendo a obreros y detenidos en la dictadura, trabajando en el despacho de Atocha tiroteado, premiada por defender los derechos humanos y aplicando como juez las leyes que ahora supuestamente quiere abolir.
Ni siquiera Esperanza Aguirre puede fingir naturalidad cuando acusa a Carmena de venir a derrumbar las libertades que Carmena, no Aguirre, trajo a España.